Espero que la pluma,
entre mis manos fría,
ahora, esclava mía,
calor y ternura demuestre.
Así es madre mía,
que querría agradecerte
con palabras y mi vida
tu cariño (siempre en mente).
Y a la luna de la noche,
pedirle de regalo el papel
para un beso envolverte.
el Gálan ©
